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27 de febrero de 2010, Tribuna de Navarra.-
La situación de Alsasua no puede ser más delicada. El cierre de Gamesa se une a los de las empresas Isphording con casi 100 trabajadores y Recindsa con 70. En total son ya 320 empleos perdidos, sin olvidar que Susundegui atraviesa dificultades que le llevaron a plantear un ERE de 70 trabajadores que finalmente fue retirado.
La dirección de GAMESA ha justificado el cierre en la necesidad de adaptar la producción a la demanda, dado que el mercado se encuentra “paralizado” en España a causa de las últimas regulaciones del gobierno Zapatero y de las actuales restricciones crediticias. La compañía parece haber sentenciado la planta de Alsasua por sus reducidas dimensiones para la fabricación de otros proyectos futuros.
Se ignora por el momento si en esta decisión ha influido la actitud de los sindicatos LAB y ELA. El nivel salarial de la planta de Alsasua es elevado (1.400 euros netos mensuales por catorce pagas). Hace un par de meses, el secretario general de Comisiones Obreras, José María Molinero, denunció que la actividad del sindicalismo abertzale era responsable del cierre de empresas en la Barranca.
Mala papeleta tiene el consejero de Innovación, Empresa y Empleo, José María Roig, que ha anunciado haber convocado a la dirección de la empresa a una reunión de urgencia para pedirle que reconsidere el cierre de la planta de Alsasua y presente "alternativas de futuro" que permitan mantener la actividad productiva y laboral.
Esta vez el ejecutivo de UPN no ha escatimado críticas al Gobierno de Zapatero, al que ha exigido que “desarrolle una apuesta real para las energías renovables en España, y en particular por el sector eólico”. En este sentido, el Gobierno foral deploró "la ausencia de un marco normativo y regulatorio estable que ofrezca seguridad a la inversión empresarial" porque el prerregistro de asignación eólico y las limitaciones en la red de evacuación y transporte eléctrico "están suponiendo un auténtico freno para las compañías eólicas, con el consiguiente efecto negativo en la actividad y el empleo de las empresas fabricantes". |